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La española Susana Rodríguez participó en la gran final del Mundial

martes, 14 de octubre de 2014 9:00

Árbitros. Mundial femenino

Nuevo éxito del arbitraje español. La colegiada castellano-manchega Susana Rodríguez se confirmó como una de las árbitros más destacadas del mundo al ser designada para dirigir la finalísima del Campeonato del Mundo femenino que se disputó en Italia, en funciones de segundo colegiado. 
Susana Rodríguez, única representante española en el torneo mundialista que se celebró en el país transalpino desde el 23 de septiembre hasta el 12 de octubre, completó un campeonato modélico y certificó su estatus de una de las profesionales del arbitraje más relevantes del mundo. Ya en la primera fase de competición, la albaceteña participó en cuatro encuentros celebrados en la sede de Roma, para continuar dirigiendo tres partidos más en la segunda ronda, en la sede de Módena. 
A pesar de la intensa competencia, Rodríguez fue seleccionada para continuar ejerciendo de árbitro en encuentros en la tercera fase del torneo, lo que demuestra su condición y su calidad. Ya en la sede de Milán, la española actuó de primer árbitro en el partido que disputaron China y República Dominicana y que terminó 3-2 para el conjunto asiático. 
Tras el periplo en Milán, la castellano-manchega vivió un momento mágico y todo un sueño para los apasionados de este deporte: participar en una gran final de un Campeonato del Mundo. Susana Rodríguez fue designada para ejercer de segunda colegiada en el partido por el título, el encuentro más importante del año en el voley femenino en todo el mundo, y que se celebró en un pabellón Mediolanum Forum de Milán lleno hasta la bandera por nada menos que 12600 espectadores. La española acompañó al italiano Fabrizio Pasquali en la siempre complicada función de dirigir un encuentro de Voleibol, mucho más si hay un título mundialista en juego. La corona de nuevas reinas del voley mundial recayó en Estados Unidos, que derrotó a China 3-1. 
Así se cierra un Mundial de ensueño para el arbitraje español, que ha vivido días para la historia.